LOS FENICIOS – Libro escrito por DONALD HARDEN – Parte I I I

Cartago: sus orígenes y su historia.

Cartago es la más importante de las ciudades fenicias. La Historia le ha dado más renombre que a su madre, Tiro, y su primacía sobre los fenicios occidentales fue indiscutible desde el siglo VI hasta su caída en el 146 antes de Jesucristo. Además existe más material arqueológico y literario sobre Cartago que sobre todas las otras ciudades fenicias juntas.

La fecha de su fundación es en el 814. Elisa (Dido) (princesa del linaje de Itobaal de Tiro) marcharon a Chipre con un grupo de aristócratas tirios contrarios al rey, donde se les agregó el sacerdote Juno con su familia, allí recogió unas ochenta doncellas y comenzó su navegación hacia Occidente, directamente hacia Cartago, donde regateó para adquirir un pedazo de tierra del tamaño que pudiera cubrir una piel de buey, arreglándoselas para obtener un gran espacio cortando el cuero en finísimas tiras. El territorio así conseguido se llamó Byrsa (piel en griego), aunque algunos historiadores han sugerido otro significado “fortaleza” en griego. Más tarde el nombre de Byrsa fue empleado para designar la ciudadela de Cartago , y hoy se utiliza para la colina de St. Louis, lugar tradicional de la ciudadela.

Cartago una vez fundada, floreció en gran manera, y se convirtió en la cabeza de las ciudades fenicias del Mediterráneo central, incluyendo Motya y Utica, siendo capaz de alcanzar a los griegos y enfrentárseles en sus avances hacia Occidente desde fines del siglo VIII.

Alrededor del 550 su general Malco derrotaba a los griegos en Sicilia, pero vencido a su vez en Cerdeña, fue proscrito. Volvió posteriormente y se apoderó del poder en Cartago, siendo sucedido por Magón, quien con sus hijos Asdrúbal y Amilcar, ya habían tenido conflictos con los griegos.

Por entonces los enemigos de Cartago eran los griegos, el país de origen de los fenicios estaba en manos del dominio persa, y los persas estaban dispuestos a atacar la Grecia continental.

Ante la presencia de los griegos los cartagineses miraron hacia Occidente con total resolución. Fundaron o fortalecieron las colonias a lo largo de la costa africana, alrededor del 425 antes de J. C.los viajes de Hannoun y Himilco señalan el interés de Cartago por las tierras ubicadas más allá de las Columnas de Hércules documentado en el “Periplo de Hannoun”.

Fue un extraordinario intento cartaginés por desarrollar el comercio occidental y obtener para sí mismos el acceso marítimo a los centros productores del hinterland africano y al comercio del estaño de Bretaqña y Cornualles por medio del enlace transgálico que les había sido cortado por los griegos en la costa sur de las Galias.

Alrededor del 279 cesaron las guerras entre Cartago y los griegos. Roma había subido rápidamente y Cartago estableció tratados comerciales con ella en el 348 y en el 306. En el 279 firmo un tercer tratado, esta vez en contra del enemigo común los griegos.

En el 264 estalla un inevitable conflicto entre Cartago y Roma fundado básicamente en la rivalidad por la posesión de Italia. Esta fue la Primera Guerra Púnica que no acabaría hasta el 241, con la victoria naval romana de las islas Egadas. Cartago tuvo que aceptar una paz en severos términos, que la privaban de su control sobre Siciliale imponían unas indemnizaciones crecidísimas, que se extendían a lo largo de veinte años.

La única esperanza de salvación que le quedaba a Cartago era el desarrollo de su imperio hispánico, a fin de equilibrar la balanza de sus pérdidas en los demás sitios. Amilcar Barca, su más conspicuo general,y su hijo Anibal, de nueve años entonces, a quien había hecho jurar odio eterno a Roma, decidió llevar adelante esta tarea.

Amilcar Barca fue el padre de Aníbal y también se cree que el padre del explorador Hannoun.

Cuando Amilcar fue asesinado en 229, su yerno Asdrúbal, que le sucedió fundo Cartago Nova (228) y en 226 concluyó un tratado con Roma, señalando el Ebro como límite de las respectivas esferas, y consolidando de ese modo las grandes conquistas realizadas por los generales cartagineses.

Asesinado en 221, Asdrúbal fue sucedido por Anibal que solo tenía veinticinco años, pero que era ya un hombre influyente sobre el ejército español y también en la misma Cartago.

En los años siguientes Anibal inició una pendencia con Roma a propósito de Sagunto, y la Segunda Guerra Púnica estalló. Aníbal se dirigióa Italia con un gran ejercito y elefantes, cruzando los Alpes, y aunque en aquellas rigurosas jornadas perecieron muchos de sus hombres y casi todos los elefantes, pronto derrotaba a los ejércitos romanos que se le oponían, especialmente en el lago Trasimeno (217) y en Cannas, en el 216. Los ejércitos romanos en España fueron también derrotados, y muertos su generales, los Escipiones.

El joven P. Cornelio Escisión el Africano, asaltó Cartago Nova en el 209 y conquistó toda la Bética, incluso Gades hacia el 206. En el 204 invadía el Africa.Anibal fue llamado allí y la batalla final de la guerra tuvo lugar en Zama en el 202. De los dos principales jefes libios, Sifax se alineó con Cartago y Masinisa con Roma.

Cartago fue derrotada y las condiciones de paz fueron severas una vez más. La flota cartaginesa fue incendiada; su dominio se reduciría a partir de entonces al propio territorio en la zona oriental tunecina, y Masinisa era confirmado como rey de los númidas, con capital en Cirta(Constantina).

La indemnización exigida fue también enorme, y lo peor de todo fue que Cartago no debería entablar ninguna guerra con el extranjero sin consentimiento de Roma.

En los 50 años posteriores Cartago no pudo fundar ninguna colonia más, pero debió tener contactos de tipo comercial con las colonias que ya existían, sobre todo con las de la costa norteafriacana, hacia el oeste. También hubo claros contactos con el Oriente, y relaciones comerciales, pues se iba imbuyendo cada vez más del arte y cultura helenísticos.

La agricultura era próspera en el rico país tunecino, y el desarrollo del cultivo y de la arboricultura en todas sus formas debió de ser uno de los puntales claves de su recuperación.

Pero Masinisa también mordisqueaba los dominios cartagineses, al abrigo del tratado de paz. Finalmente, cambiaron las tornas: Cartago le atacó con el fin de poner coto a sus depredaciones, en 150; pero fue derrotado y multado con una nueva indemnización, y lo que era peor, Roma le declaró la guerra en 149 por violación del tratado.

El resultado era inevitable, aunque hasta 146 lo retuvieron los arrestos de los cartagineses y la solidez de sus defensas. Cuando al fin cayó (se cuenta que sus últimos defensores y algunos desertores romanos se inmolaron a sí mismos en el templo de Eshmun), toda la ciudad fue saqueada e incendiada, y su emplazamiento fue arado por los victoriosos romanos mandados por Escipión Emiliano, nieto adoptivo de Escipión el Africano, el vencedor de Anibal.

En el puerto de Dermech y en otras partes, excavaciones han dado un estrato de cenizas de varios centímetros de grueso que atestigua la realidad del incendio, lo de que fue arado el lugar, es ya otra cuestión.

Roma hizo una provincia del territorio cartaginés, pero paso unsiglo antes de que alguna ciudad romana se alzase sobre las ruinas de Cartago. Hasta entonces la cultura romana había penetrado muy escasamente en el Norte de Africa, y la prolongada dependencia de Cartago de los reinos númidas aseguraba la existencia de un fuerte elemento púnico, que a partir de ahora se llamará neo-púnico, al menos en lo concerniente a la lengua.

De esta manera, cuando la ciudad romana comenzó a crecer, fue poblada por una cantidad de africanos que hablaban la lengua neo-púnica y que daban culto a las antiguas divinidades púnicas: Baal-Hamón, Tania, Eshmun y Melqart, bajo los nombres romanos de Saturno, Celeste, Esculapio y Hércules.

La expansión ultramarina de los fenicios

Los chipriotas, los micenicos:

Chipre: se halla a menos de 100 km. del punto más cercano de la costa siria: Ras Shamra. Las relaciones comerciales chipriotas con tierra firme comenzaron muy pronto; más solo a partir de los siglos XV y XIV la cerámica y otros objetos, tales como los cilindros-sellos, indican una estrecha mezcla de estilos entre Fenicia y la isla.

Al mismo tiempo, los micénicos del Egeo cayeron sobre la isla con todo su vigor colonizador y se establecieron en cierto número incluso en el Norte de Siria, en Ugarit, Aladaj y otras partes hasta en Fenicia y aún más al sur. Algunas de las conexiones entre ambos países y ambas culturas a partir del siglo XIV, tienen que deberse, más que a los fenicios, a la existencia de micénicos en una y otra parte.

La zona de Kition (Lárnaca) ha proporcionado muchas inscripciones fenicias del siglo VII y posteriores, y el lugar fue ya entonces el principal centro fenicio en la isla, frentea la griega Salamina.

Los contactos fenicios-chipriotas eran fuertes, y Chipre fue un útil final de etapa para los navíos fenicios que se dirigían más allá.

Palestina meridional: se puede también documentar la existencia de establecimientos comerciales fenicios. La típica cerámica fenicia de color rojo bruñido de los siglos IX y VIII ha aparecido en varios sitios, tales como Bethpelet y el –Regeish, cerca de Gaza.

Egipto: allí existendocumentos históricos que muestran que los mercaderes fenicios tenían establecimientos no sólo en el Delta sino también en Menfis. Se ha hallado en el-Retabeh y en otros yacimientos del Delta cerámica roja bruñida de los tipos antiguos. Más estos establecimientos podrían ser más bien mercados que auténticas colonias.

Mar Egeo: Rodas: en sus capitales Cameiros e Ialy sos la influencia fenicia sucedió a la micénica.

Creta: era el centro difusor desde el que los egeos llevaron a las costas fenicias la civilización micénica, había de recibir de buen grado a sus sucesores mercantiles: los fenicios. Una ciudad del este de la isla, Itanos, es considerada tradicionalmente fundación fenicia.

Siracusa y Tapsos, en estas ciudades se establecieron primero los fenicios, antes de retirarse del oeste, hacia Palermo y otros lugares, con motivo de la llegada de los colonos griegos a fines del siglo VIII.

Panormus(Palermo) y Soloeis (Soli) establecimientos fenicios en el siglo VIII.

Norte de Africa: Cartago, Utica, Hadrumetum (Susa) , Leptis Magna. Gades fundada en el siglo XII. Hacia el año 800 las ciudades fenicias de Cartago, Utica, Motya y Malta controlaban el estrecho paso del Mediterráneo central hacia Gades y sus alrededores.

Hacia el año 500 se dibujó una imaginaria línea de demarcación entre las esferas de influencia griega y púnica en el Norte de Africa, situada en Arae Philenorum, a algunos kilómetros al oeste de la moderna el-Ageila. Desde entonces hasta la Segunda Guerra Púnica, Cartago se extendió poco a poco a lo largo de la costa africana al oeste de este punto, sin permitir a nadie que le usurpe este avance.

España: Cartago fundó una colonia en Ibiza en 654-653 en la que había un buen puerto con facilidades para salvarse de los griegos u otros rivales.Gades, el mejor puerto desde el que recoger y exportar los minerales metálicos de Tartessos (o Tarshish).Las colonias fenicias no son fechables más allá del 1000.

La Primera Guerra Púnica aniquiló casi totalmente su dominio hispánico hasta que Amilcar lo resucita en 238 y algunos años después se fundan Cartago Nova y Akra Leuke como bases cartaginesas. Sin embargo, la derrota en la Segunda Guerra Púnica destruyó al fin su imperio español y dejó la Península a los romanos.

El dominio cartaginés sobre la costa marroquí comenzó con las colonias que fundó Hannoun en el 425 antes de J.C. que se extienden hasta Cerne.

 

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